En mi casa siempre había querido un perro, pero nunca podía por que teníamos una casa muy pequeña. Pero un día mis padres decidieron comprar un chalé:
VILLA MARÍA
(la verdad es que no sabía a que venía ese nombre...)
Pero no me importó porqueeeee
¡¡¡Podía tener un PERRO!!!
Una vecina que vivía por allí ya no quería a su perro, pero fui yo, y le dije:
-Si no quiere el perro..... ¿me lo podría dar? porfaaaaa-
-Claro que si, con mucho gusto-
Llegué a casa, y mis padres, como la casa era grande, me dejaron tener el perro.
El perro se llama.... DÚOL

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